viernes, 10 de enero de 2014

Afirmación para el Parto: Yo sé Parir

Imagen
Ilustración Verónica Trepie
"Yo se parir.
Como parieron las mujeres que me precedieron.
Mi madre, mi abuela, mi bisabuela, mi tatarabuela,
Y así hasta la primera mujer.
Lo llevo grabado en mis células.
Es su legado.

Mi cuerpo sabe parir.
Como sabe respirar, digerir, engendrar, andar, hablar, pensar.
Está perfectamente diseñado para ello:
Mi pelvis, mi útero, mi vagina,
son obras de ingeniería
al servicio de la fuerza de la vida.

Yo soy ‘la que sabe’.
Y ‘la que sabe’ me susurra:
‘Cabalga la energía de las contracciones como si fuera el éxtasis,
Loba, leona, hiena, yegua, zorra, gata, pantera…
Encuentra tu hembra de poder y conviérte en ella’.
Y siendo ella, mamífera todopoderosa, doy a luz."

Mónica Manso

lunes, 6 de enero de 2014

Los pies gritan, lo que la boca calla.





Mirar, observar y cuidar de los pies, no es una práctica habitual entre la mayoría de la población. Sin embargo, es obvio que son los cimientos que soportan todo el peso de nuestra estructura corporal, que con ellos y gracias a ellos, recorremos los caminos de la vida y además, en los pies están reflejados no solamente todos los órganos de nuestro cuerpo físico, sino nuestras emociones, nuestro campo energético y nuestro mundo espiritual. A los Reflexólogos, no nos cabe duda de que estos pequeños órganos: los pies, son un holograma perfecto de todo nuestro Ser y unas partes esenciales del organismo que merecen ser cuidadas.

En los pies queda reflejada la personalidad.

En los pies, se ven marcadas las tendencias, los pensamientos recurrentes; si estos son positivos, las marcas mostrarán que son para beneficio de los pies y por extensión de todo el organismo; si estos son negativos, las marcas mostrarán que son para perjuicio de los pies y por extensión de todo el organismo.

El estrés y las emociones bloqueadas también dejan su huella en los pies. Los desórdenes en la alimentación, en el ritmo del sueño y del descanso y la sobrecarga de toxicidad, se harán claramente visibles en estos pequeños órganos que ejercen de barómetro de equilibrio ó de desequilibrio.

Las personas muy mentales, lógicas y analíticas, tienen los dedos más largos y estirados y las más creativas tienen las puntas de estos, redondas como garbanzos, por la zona plantar. En la zona del arco plantar, cuando hay mucha preocupación mantenida, se forman líneas que parecen olas. Un pie muy cuadrado nos mostrará a unapersona con los pies en el suelo, apegada a la tierra y a las cosas materiales, mientras que un arco excesivo dará señales de alguien poco apoyado en lo material y más etéreo.

Los pies representan los cimientos de todo el organismo y la conexión directa con la tierra. Simbolizan la dirección que sigues en la vida, tu posición en el mundo. Todas las zonas energéticas del pie, pueden mostrar aspectos que hablen tanto en positivo, negativo o en neutro. Los pies se dividen en cuatro elementos de cualidad energética cuya combinación entre sí muestra las características de la personalidad del individuo.

Aire
Habla de la percepción mental: de las ideas, ideales, obsesiones, visiones, imaginaciones, creaciones, deseos…

Fuego
Este elemento en equilibrio muestra los sentimientos en el sentido más puro: amor, tolerancia, compasión, perdón, compresión, nobleza, lealtad, compromiso…

Agua
Cuando está desequilibrado este elemento, es símbolo de emociones viscerales: rencor, ira, venganza, arrogancia, odio, intolerancia, inseguridad, miedos…

Tierra
Este elemento se relaciona con los logros materiales, con la dependencia o independencia personal y materia


Por otra parte, los lados derecho e izquierdo del cuerpo muestran también sus características en los pies y delatan otros aspectos relacionados con la personalidad. El pie derecho muestra el “yo racional” la relación con el padre, con la autoridad, la relación con el trabajo, con los temas materiales, económicos, estructurales, pragmáticos, con el aquí y el ahora. El pie izquierdo muestra el “yo emocional”, social, el que necesita del entorno para mostrarse, relacionarse, la relación con la madre, la capacidad de creación en grado supremo, la capacidad de nutrir tanto física como emocionalmente y también muestra el subconsciente, los aspectos sutiles y psicológicos.


Fuente: saikuyotravidaposible

domingo, 5 de enero de 2014

viernes, 3 de enero de 2014

El buen amor en la pareja.

Y comienzo el nuevo año recomendando un libro.
Un libro imprescindible para entendernos cómo personas, cómo hijos, cómo pareja, cómo madre.
Me encantó, me emocionó, me removió muchísimo.
Y creo que es un regalo imprescindible para hacernos. Tanto si vivimos en pareja cómo si no. Espero que lo disfrutéis.


El «sí» es la llave maestra, el gran afirmativo de la existencia y cuando sentimos el «sí» hacia una pareja, le regalamos lo que todos necesitamos más perentoriamente: querer al otro tal como es. Y cuando nuestra pareja siente el sí hacia nosotros, nos sentimos profundamente vistos, conmovidos, abiertos y ser queridos tal como somos. Este sí significa: «te tomo tal como eres», «asiento a lo que te conforma tal como es y no pretendo que sea distinto». «Me ilumino, me conmuevo, abro mi corazón a tu ser». Cuando esto ocurre en una pareja, ambos se experimentan ligeros, expandidos, luminosos y elevados. Imaginemos lo contrario, por ejemplo, que el mensaje que recibimos o damos a nuestras parejas fuera directa o indirectamente: «No me gusta como eres, tienes que cambiar para ajustarte a mis imágenes de cómo deberías ser». Entonces, el corazón se encoge. Por el contrario, cuando experimentamos la vivencia de «aprecio quién eres, aprecio que estés ahí, me concierne lo que vives», la relación cambia completamente y aumenta la cuota de bienestar.
 
JOAN GARRIGA
Del libro El buen amor en la pareja. Cuando uno y uno suman más que dos.